Los baños árabes: el “hammam”

publicado en: Consejos | 0

El uso de los baños árabes no se limitaba a la higiene personal, además servían de lugar de encuentro, cumpliendo así también una función social. Fueron precisamente los árabes sus grandes impulsores y los que llevaron sus baños a lugares como Córdoba, si bien no se quedaron allí, sino que hoy en día los baños árabes ya forman parte de la oferta de bienestar que se ofrece en las principales ciudades, llegando incluso a Inglaterra.

Es difícil determinar el origen de los baños árabes en la historia. Su uso está asociado al agua, un elemento fundamental en la cultura romana, griega y árabe de los primeros siglos de la humanidad. Así las fuentes públicas pasaron a ser edificios donde los ciudadanos podían bañarse, a lo que posteriormente se sumó el aprovechamiento de las aguas geotérmicas y aguas procedentes de manantiales, ricas en minerales y sustancias beneficiosas para la salud.

Diferencia entre baños árabes, spa y balneario

No se debe confundir entre los diferentes tipos de baños que hoy en día se pueden disfrutar por ejemplo en las visitas guiadas en Córdoba. El balneario es una instalación donde se aprovechan las aguas surgentes de un manantial por sus beneficios para el cuerpo y la salud. Un spa carece de aguas medicinales, sino que sus servicios se centran en baños con aguas a las que se pueden añadir aditivos y se completan con masajes.

El baño árabe es una combinación de los dos anteriores. Las aguas suelen proceder de manantiales naturales. Dentro del edificio se dispone de varias salas, cada una con sus piscinas y a diversas temperaturas. De hecho, el baño turco incluye la sauna o baño de vapor como una de las actividades que se pueden realizar y que se aconsejan antes del baño. En el “hammam”, entendido desde el punto de vista árabe, el masaje forma parte indispensable del baño, pues además de los beneficios que aporta el agua, el cuerpo también se beneficia de las acciones terapéuticas del masaje.

Los baños árabes de Córdoba

Córdoba fue primero una de las tres capitales del imperio romano en la península Ibérica y posteriormente se estableció como capital del califato, lo que le otorgó una singular arquitectura y servicios extraordinarios de los que se siguen beneficiando hoy en día sus ciudadanos, como son los baños árabes o hammam.

En las visitas guiadas en Córdoba se puede acceder a edificios centenarios asociados a los baños: los Baños Árabes del Alcázar Califal y los Baños Árabes de Santa María, a los que se suman construcciones más modernas pero con servicios similares a los que se disfrutaban en la época medieval.

Los baños califales se encontraban junto al palacio del califa y servían como antesala a la oración. Su visita era rito obligado en la rutina diaria de los árabes de entonces, que disponían en Córdoba de una de los más complejos y eficaces sistemas de abastecimiento de agua de la península. Los baños de santa María también se construyeron en el siglo X, pero junto a la Mezquita, reproduciendo en el edificio los arcos de que se enorgullece la hoy Catedral de Córdoba. Dos visitas obligadas en Córdoba que son baluarte de la historia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *